Las habilidades sociales son fundamentales para nuestras interacciones diarias, ya que nos permiten relacionarnos de forma efectiva en cualquier entorno social. En este artículo, te explicaré qué son estas habilidades, sus componentes principales y cómo podemos mejorarlas.
¿Qué son las habilidades sociales?
Son un conjunto de hábitos que incluyen conductas, pensamientos y emociones, que nos permiten interactuar con las demás personas de manera satisfactoria. Estos hábitos son esenciales para mantener relaciones saludables y expresar sentimientos, opiniones y deseos, respetando también las necesidades de los demás.
Las habilidades sociales se componen de cuatro elementos clave:
Cognitivos. Son los procesos mentales que influyen en la manera en que interpretamos las situaciones y que afectan nuestras respuestas. El problema surge cuando el pensamiento distorsiona la interpretación de los acontecimientos, como podría darse si tenemos pensamientos irracionales o distorsiones cognitivas. Por ejemplo: “como me va a decir que no, ya no le propongo ir al cine”.
Emocionales. La capacidad para gestionar nuestras emociones es fundamental y un aspecto clave sería la inteligencia emocional. Esta es la capacidad de percibir, reconocer, entender y asimilar nuestros propios sentimientos y los ajenos, y la manera de manejar bien las emociones, en nosotros mismos y en nuestras relaciones.
Conductuales. Nuestra respuesta varía según el contexto y las personas presentes. Por ejemplo: Si nuestra pareja nos hace un comentario que nos ofende seguramente no actuaremos igual si estamos en casa a solas o si estamos en un lugar público o con más gente. Nuestra manera de responder a una situación incluye tanto reacciones fisiológicas (como sonrojarse o sudar) como gestos y lenguaje corporal.
Personalidad. Es un conjunto de rasgos y características que definen a cada persona y determinan su forma de pensar, sentir y actuar. La personalidad es el resultado de la interacción entre factores hereditarios, que incluyen los rasgos biológicos definidos en nuestro código genético antes del nacimiento, y las influencias del medio ambiente que nos rodea a lo largo de nuestra vida. Un aspecto clave relacionado con la personalidad es la autoestima, ya que ésta influye significativamente en cómo nos percibimos a nosotros mismos y cómo interactuamos con las personas.
¿Cuáles son las señales de dificultad en la interacción social?
Entre las señales más comunes de dificultades sociales se encuentran las siguientes:
Timidez: la persona siente inseguridad o vergüenza ante las situaciones sociales debido a tener miedo a dar una respuesta incorrecta, a ser criticada, al rechazo, etc.
Bloqueo: imposibilidad de hablar o expresarse ante una situación que la persona vive con estrés.
Ansiedad o fobia social: la persona siente temor ante cualquier situación de interacción y se hacen evidentes signos como los siguientes: nerviosismo, tartamudeo, sonrojo, sudoración, incremento del pulso, dolor de estómago, etc.
Aislamiento: la dificultad para interactuar con los demás y la ansiedad que provoca lleva a la persona a retraerse y evitar las relaciones sociales.
¿Cómo se pueden mejorar las habilidades sociales?
Si bien las habilidades sociales pueden mejorar con la práctica, aquí te dejo algunas estrategias que te pueden ayudar en el día a día.
Habilidades comunicativas
Escucha Activa. Escuchar no solo implica oír, sino demostrar interés en lo que la otra persona está diciendo. Algunos consejos para mejorar la escucha activa incluyen:
Mantener contacto visual con amabilidad.
Evitar interrupciones y respetar los tiempos de la otra persona.
Reformular lo que nos han dicho para confirmar que hemos entendido correctamente.
Empatía. La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro, comprender sus emociones y acompañarle sin juzgar. Algunas formas de ser más empáticos son:
Practicar la escucha activa.
No juzgar a los demás, sino intentar entender su punto de vista.
Pedir permiso para opinar antes de dar nuestra perspectiva.
Asertividad. Ser asertivo significa expresar nuestras ideas y sentimientos de manera clara y respetuosa, sin agredir ni ser agresivos. Nos permite:
Establecer límites de manera adecuada.
Expresar nuestras opiniones y sentimientos sin temor al rechazo.
Defender nuestros derechos sin violar los derechos de los demás.
Cómo hacer peticiones
Antes de hacer una solicitud, es importante analizar el contexto, asegurarnos de que lo que pedimos es razonable y elegir el momento adecuado. Aquí algunos consejos:
Haz tu solicitud de forma clara y concreta, evitando confusiones.
Cuida tanto el lenguaje verbal como el no verbal para asegurarte de que la otra persona comprende lo que le estás pidiendo.
Muestra agradecimiento a la persona que ha accedido a tu petición.
Cómo responder a una crítica
A veces, nos tenemos que enfrentar a las críticas y es importante saber cómo gestionarlas de manera saludable. A continuación, te describo algunas maneras de responder ante ellas.
Interrogativa negativa. Pregunta para aclarar lo que te están criticando. Ejemplo: si te dicen “vaya pintas traes hoy” puedes responder “¿Qué defectos encuentras en mi manera de vestir?”
Aserción negativa. Si estás de acuerdo con la crítica, acéptala con calma. Ejemplo: si te dicen “llevo 20 minutos esperándote” puedes responder "Tienes razón, me he retrasado mucho."
Banco de niebla. Reconocer serenamente que puede haber algo de verdad en lo que te están diciendo, sin atacar ni negar directamente. Ejemplo: si te dicen “parece que tienes muy mala cara” puedes responder “sí, es posible que pueda tener mala cara hoy”.
Cómo decir "No"
Una parte fundamental de las habilidades sociales es la capacidad de decir "no" cuando es necesario, sin sentir culpa o malestar. Algunas estrategias que puedes usar son:
No le des vueltas, di “NO” directamente. Ejemplo: "No, gracias”; “sí, pero no”; “perdona, pero ya sabes que no”.
Dar alternativas, ofrecer soluciones cuando rechaces una petición. Ejemplo: "No puedo ayudarte hoy, pero quizá puedas hablar con otra persona."
Ofrecer una excusa. Si no te sientes cómodo rechazando directamente, puedes utilizar una excusa educada. Ejemplo: "Lo siento, pero ya tengo otros compromisos."
Cómo expresar desacuerdo
En ocasiones, es necesario expresar nuestro desacuerdo. La técnica del sándwich, consiste en enmarcar lo negativo entre dos afirmaciones positivas siguiendo los siguientes pasos:
Inicia con un comentario positivo. Ejemplo: “Comprendo que hoy has tenido un mal día en el trabajo”
Expresa tu desacuerdo de manera clara y respetuosa. Ejemplo: “Sin embargo, no me ha gustado cómo me has hablado, no considero que sean las formas correctas. Te pido, por favor, que me hables en un tono más respetuoso.”
Finaliza con una afirmación positiva o una solución. Ejemplo: “Sé que lo vas a tener en cuenta y tratarás de que no se repita. Confío en ti y estoy aquí para apoyarte”.
Las habilidades sociales no son innatas, sino que se pueden desarrollar y mejorar con práctica. Espero que la información que te he proporcionado te haya sido útil. Si sientes que necesitas apoyo para mejorarlas o gestionar mejor tus relaciones interpersonales, puedes contactarme y solicitar una primera sesión informativa gratuita.
Bibliografía:
Shaw, G. (2020). Cómo iniciar conversaciones. Guía de consejos prácticos para superar la timidez y la ansiedad social de las relaciones personales.
Hidalgo Carmona,C.,AbarcaMelo, N.(1999). Comunicación interpersonal: Programa de entrenamiento en habilidades sociales. Ed. Alfaomega.
Mariscal Caballero,M.A.(2011). Talleres sociales. Habilidades sociales, resolución de conflictos, control emocional y autoestima. Ed.CCS.
Castillo,S.,Sánchez,M.(2009). Habilidades sociales. Ed.Altamar.
Roca,E.(2007). Cómo mejorar tus habilidades sociales. Programa de asertividad, autoestima e inteligencia emocional. Ed.ACDE.
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Smith,M.J.(1988). Sí, puedo decir no. Enseñe a sus hijos a ser asertivos. Barcelona. Ed. Grijalbo.